Queridos amigos,
Hoy es uno de esos días que justifican todo el esfuerzo realizado durante tantos meses.
Los primeros participantes del proyecto TRAE ya han llegado desde Chile. Detrás de cada maleta hay una historia, una familia, ilusiones, incertidumbres y, sobre todo, un enorme acto de valentía. No es fácil dejar atrás el lugar donde uno ha nacido para comenzar una nueva vida a miles de kilómetros de distancia.
A ellos, quiero darles la bienvenida de corazón y desearles que encuentren en nuestra tierra una oportunidad para crecer, para desarrollar vuestro talento y para construir el futuro que habéis imaginado.
Sé que los primeros días no serán sencillos. Un país nuevo, nuevas costumbres, un trabajo diferente, compañeros a los que conocer, un acento distinto y una forma de vivir que necesita tiempo para descubrirse. También para nosotros será un proceso de adaptación. La integración es un camino que recorremos juntos, con paciencia, respeto y voluntad de entendernos.
A ellos quiero decirles algo que considero muy importante: Sois los primeros. Y eso os convierte, sin buscarlo, en un referente para quienes llegarán después. Vuestra actitud, vuestro compromiso y vuestra ilusión serán el espejo en el que otras personas se miren antes de tomar la decisión de cambiar también sus vidas.
Podéis sentiros orgullosos de ello. Cada paso que deis ayudará a abrir el camino a otros hombres y mujeres que hoy sueñan con una oportunidad como la que vosotros habéis decidido aprovechar. Vuestro ejemplo puede convertirse en esperanza para muchas familias.
Pero esto es solo el comienzo. A quienes han postulado en la plataforma anterior, no olvideis hacerlo en la nueva plataforma, postulando específicamente a las oportunidades de trabajo para las que estén capacitados. A quienes ya lo han hecho, no perdais la paciencia. Los empresarios de nuestra región están preparándose para publicar más oportunidades. Queremos que vengan y nos ayuden a crecer, a repoblar nuestras localidades pequeñas, a enriquecernos con su cultura, y a conocer y ser parte de la nuestra
En TRAE siempre hemos defendido una idea muy sencilla: no traemos trabajadores; damos la bienvenida a nuevos vecinos. Personas que vienen a formar parte de nuestros pueblos, de nuestras empresas y de nuestra comunidad.
Gracias por confiar en este proyecto. Gracias por vuestra valentía. Estoy convencido de que, con el esfuerzo de todos, dentro de unos años miraremos atrás y recordaremos este momento como el inicio de algo mucho más grande que un proyecto de empleo: el comienzo de muchas nuevas historias de vida.
Desde ya bienvenidos a vuestra nueva casa. Os deseo, de corazón, toda la suerte del mundo.

